La misteriosa fuga de Alcatraz

Para muchos posiblemente la cárcel más dura y inhumana sobre la faz de la tierra, para otros el azote contra el mal, Alcatraz. Sin duda todo lo relacionado con esta cárcel lleva consigo un halo de misterio con grandes dosis de drama y sufrimiento. La isla donde se sitúa Alcatraz se encuentra ubicada en la Bahía de San Francisco. Fue descubierta por el español Juan Manuel de Ayala en 1775.  Por el gran número de aves de tipo Alcatraces que se encontraban en ella, pronto se le dio el nombre al enclave de “La Isla de los Alcatraces”, que posteriormente dará nombre a la isla y a la futura prisión que en ella se asentaría. Posteriormente la isla fue a parar a manos de Julien Workman, este por mediación del gobierno mexicano, construyó el faro de la isla, siendo este el primer edificio de gran tamaño e importancia situado en el enclave de tierra de la bahía de San Francisco. En el siglo XIX, más concretamente en 1848 la isla y todo lo que hay en ella, pasan a manos del gobierno de los Estados Unidos, siendo para Estados Unidos un gran enclave en la guerra civil americana. Hasta este lugar  cientos de barcos llevaron a prisioneros del bando  confederado, como también a  enemigos del estado en esos momentos  convulsos. La isla pronto se convirtió en una auténtica fortaleza militar. Este es el motivo por el cual la prisión “moderna” de Alcatraz se situaría en este enclave. La lejanía con la costa, el difícil acceso y salida de ella, como también la base de unas instalaciones  sólidas, hicieron que este lugar fuera el elegido.

Prision de Alcatraz

Cientos de presos dieron con sus huesos en Alcatraz. Fue creada para que la sociedad viera que el individuo de la sociedad que se saliese del código de conducta establecido sería duramente castigado, un castigo que pudiera conllevarle la pena de su misma vida. El 12 de Octubre de 1933 el Departamento de Justicia de los Est.Unidos adquirió la propiedad de la isla. Esta en 1934 se convirtió en prisión federal, comenzando una andadura como prisión durante 29 años. Por ella no solamente pasaron delincuentes comunes, que no fueron pocos, sino también para dar ejemplo a la sociedad americana y dar prestigio a la prisión, también se constata que en ella delincuentes importantes como, Al Capone o Robert Franklin (más conocido como “Hombre pájaro”) dieron con sus huesos en las oscuras celdas húmedas de Alcatraz, su nueva  casa.

No sólo vivían en la isla los presos, sino que también se destinó alojamiento para el personal de seguridad y sus familias, siendo la isla una pequeña ciudad situada en la bahía de San Francisco. Una pequeña ciudad sólo conectada con el mundo exterior por un pequeño barco que hacía la travesía de tierra firme hasta ella, para llevar provisiones, presos o simplemente para que estas familias pudieran pasar un rato despejadas en las iluminadas calles centrales de San Francisco, antes de volver a la oscura isla.

Pero los verdaderos inquilinos forzosos interesantes de Alcatraz  se encuentran en la noche fría y oscura del 11 de Junio de 1962. Esta noche pasaría a la historia no sólo de Alcatraz, sino también de Est.Unidos. Esa noche John Anglin, Clarance Anglin y Frank Morris, pasaron de ser prisioneros de una de las mayores cárceles de seguridad del mundo, a simplemente ser fantasmas.

Estos presos llevaban ya tiempo planeando su fuga, pero es en Mayo de ese mismo año cuando dejan todo atado y bien atado, para poder salir de esas paredes inexpugnables. El 11 de Junio de 1962  todo parecía normal a ojos de los guardias, pero lo que ellos no sabían, es que estarían a pocas horas de contemplar la fuga más misteriosa de toda la historia de Alcatraz. Ese día se cernió sobre Alcatraz una noche cerrada y fría, algo habitual en la isla. Los presos como era costumbre habían ya cenado y se les había dirigido a sus celdas para el habitual conteo de presos. Esa sería la última vez que los guardias y compañeros de  John, Clarance y Frank verían los rostros de estos presos, pues estaban a pocos minutos de desvanecerse como arte de magia. Las rejas sonaron como cada noche al cerrarse, cerrándose con ellas el misterio que en 3 de sus celdas  aguardaba.  Apagadas las luces, el grupo de 3 comenzó a actuar. Todos eran necesarios en la huida, pues no era fácil el camino de su pequeña celda, hasta la gran libertad que les esperaba. Durante meses habían conseguido sacar cucharas y cuchillos de la cocina de la prisión, algo que les serviría para excavar un largo túnel, así como también herramientas de defensa si eran sorprendidos por los guardias. Pero no sólo su ingenio terminaba en aquí, sino que era sólo el principio. También consiguieron impermeables, aproximadamente unos 50. Con estos abrigos para la lluvia realizaron una precaria pero necesaria balsa para poder salir de la isla. Una salida que sería por mar, un mar frío y con agua gélido, ya que Alcatraz estaba rodeada por todos lados por agua. Tenían que dejar todo atado y bien atado, por este motivo no podían simplemente fugarse de sus celdas dejándolas vacías, esto pronto sacaría a relucir la huída y haría comenzar la persecución lo más antes posible. De tal modo que durante meses, estos presos se dedicaron, no sólo a excavar un túnel o crear una balsa, sino que también a realizar cabezas  para poder dejarlas arropadas dentro de sus camas.

Con todo listo se introdujeron en el túnel realizado por ellos, llegaron  hasta el pasillo de mantenimiento y de ahí al tejado. En el tejado utilizaron las tuberías para bajar hasta el suelo. Ahora sólo les separaba de la libertad unas vallas metálicas y un mar gélido. Toda esta huída estaba cargada de gran tensión, pues si eran descubiertos, una bala del guardia que estuviera de guardia acabaría con ellos. Las órdenes eran claras, no dejar a nadie escapar de Alcatraz. La suerte estaba del lado de los presos y después de una increíble pero cierta fuga, llegaron a la orilla de Alcatraz sin ser vistos por ningún guardia de prisiones. Pero la odisea no terminaba allí, ahora les esperaba un mar gélido, que en pocos minutos podía matar a un hombre si las cosas saliesen mal. Una de las historias oscuras cernida sobre Alcatraz y sus métodos, decía que la prisión siempre tenía el agua de las duchas a altas temperaturas, haciendo que el reo se acostumbrara a una temperatura caliente y sostenible, algo que al contacto con esta agua gélida haría que  el reo  por el contraste entrara en shock. Este sería uno de los métodos que según cuentan a lo largo de los tiempos, se hubieran utilizado diariamente entre esos muros. Pero volviendo a esta huida, ellos lo sabía, sabían que el mar era el último escollo por pasar, pero un escollo que podría matarlos, pues como se dice:

“Dios perdona siempre, el hombre a veces, la naturaleza nunca”

Pronto comenzaron a inflar la artesanal barca hecha con los abrigos impermeables conseguidos con anterioridad por ellos. Eran tan ingeniosos que utilizaron un instrumento musical modificado, para inflar dicha barca en pocos minutos. Hasta ahí puede saberse de ellos, acto seguido tiraron el bote al mar subiéndose todos y desaparecieron…..

El misterio de estos presos aún hoy se investiga, nadie sabe si lograron sobrevivir o murieron en el intento. ¿Murieron todos? ¿Alguno se salvo? ¿Su libertad terminó en el fondo del mar?

Al día siguiente el mismo FBI comenzó una minuciosa búsqueda de los fugitivos, pero nada de ellos se supo. En las cercanías de la costa no se anotaron denuncias por robo de coches, ropa o dinero. Lo único que pudieron hallar como pista, es el bolso realizado con impermeables encontrado en una de las playas más cercanas a la prisión. Ante todo el revuelo acontecido por esta “exitosa” huída, pronto el FBI decidió agarrarse a la hipótesis de que murieron en las aguas frías de la Bahía, pero lo cierto es que no se encontraron ningún cuerpo o prueba de ello, por lo que  tampoco se pudo cerrar el caso de una manera tajante. Muchas teorías se ha cernido sobre lo acontecido esa noche, una de ellas indica que lograron salvarse y huir, dos de los presos, Frank y Clarence, pero que John trágicamente murió en aquellas aguas. La teoría más positiva para estos presos, es la que  da como exitosa la huída de los 3 y que hoy en día poco a poco tiene más peso entre muchos estudiosos del tema, que intentan desmarcarse de la versión oficial sin pruebas.

Van camino de cumplirse 50 años de la fuga más sorprendente y misteriosa que se vivió no sólo en Alcatraz, sino en todo el sistema penitenciario de Estados Unidos. Estas personas, fantasmas para algunos, pudieron morir en aquellas aguas frías, como también pueden ser, si viven en Estados Unidos, sus propios vecinos o simplemente la persona que estaba delante suya en el supermercado. Fotos judiciales realizadas con motivo del aniversario de la fuga, nos muestran cómo  serían estas personas a día de hoy.

Fuga misteriosa de la prision de Alcatraz

Ellos se desvanecieron por ansiar su libertad, dejando tras sus huellas un misterio aun encerrado en aquella oscura y fría noche del 11 de Junio de 1962……

 

 

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