La escalera de Loretto

Escalera de Loretto

En ocasiones las historias que escuchamos sobre lugares encantados o con cierto toque de misterio pueden o no ser ciertas. Pero hay algo que todas tienen en común: lo sorprendente de lo narrado.

Esta vez nos llega una historia de misterio que nos acerca a una pequeña ciudad del estado de Nuevo México, Santa Fe, situada en los Estados Unidos. La historia narrada hace honor al nombre de esta ciudad, Santa Fe, pues en ella el término Fe nos acaba por envolver por completo al leer lo que cuentan como verídico que ocurrió en aquella ciudad.

En 1872, el obispo de la ciudad encargó la construcción de una capilla para uso del convento  de nuestra Señora de la Luz. Este convento se encontraba bajo la dirección de las Hermanas de Loretto. Pronto comenzaron a realizarse los trabajos de construcción de dicha capilla, dirigidos por el arquitecto Antoine Mouly, de nacionalidad francesa, que le impuso a la construcción un estilo neogótico con gran personalidad francesa en sus retoques. Tanto fue la influencia francesa, que actualmente guarda un parecido a Sainte Chapelle de París, pero en menor escala.

Mexico Capilla Loretto escalera

Los trabajos fueron laboriosos y costosos, pero finalmente en 1878 se comienza a ver el final de la obra. En este último recorrido final de la construcción de la capilla, se dieron cuenta que para conectar la nave de la capilla con el coro, situado en una altura superior, sería necesario construir una escalera de acceso, hasta ahora inexistente.  Por este modo, los responsables de la construcción de la capilla y las propias hermanas de Loretto, comenzaron a buscar un carpintero para poder subsanar el problema. Es ahora cuando el misterio aparece en la historia, un misterio, un hecho del que pocos testigos pueden sacar conclusiones claras de lo ocurrido.

Todos los carpinteros que fueron llamados, o simplemente se acercaron a probar suerte, pronto hicieron conocer a los responsables de la construcción, que la escalera sería un obstáculo para la zona de bancos de dicha capilla. De este modo todos hicieron un informe negativo para poner en la capilla una escalera que conectara, desde dentro, el núcleo del lugar sagrado con su zona superior. Todo parecía pensar que la escalera tendría que conectarse con la zona del coro, de una forma exterior y no desde el interior. Las hermanas de Loretto, pronto se angustiaron de la situación pensando que su capilla iba a quedar inacabada. Por esto pronto decidieron hacer una ofrenda a San José, el padre de Jesús y Santo patrón de los carpinteros. Las manos mundanas humanas no habían podido solucionar el problema, de este modo se entregaron a Dios y a San José, para que intercedieran de alguna manera.

Los días pasaron y, con ellos, aumentaron los nervios entre las hermanas. Al noveno día, cuentan los hechos, que tras de la oración, un hombre humilde apareció en dicha capilla. Era un personaje cuanto menos curioso, pues el hombre llevaba un burro y una caja de herramientas. Pronto se dirigió hacia la hermana responsable de la obra y pidió trabajo. Las hermanas sin pensar mucho se lo ofrecieron. Ya no tenían mucha esperanza y por probar a un carpintero más, tampoco iba a pasar nada, además su enigmática y misteriosa aparición en la capilla, les otorgó la valentía de probar una vez más.

Con los días pasaron las semanas y con las semanas, los meses. En todo este tiempo, aquel hombre humilde y callado se dedicó a solucionar el problema, completando una hermosa escalera de caracol. Todos los asistentes al verla terminada, no podían creer, primero la belleza de la escalera y segundo, que fuese segura, ya que antes que ese carpintero muchos otros habían dicho que era imposible su construcción.Escalera de Loretto Santa Fe

Pronto la probaron y era estable, lo que a todos llenó de emoción y satisfacción de haber podido terminar la obra. Cuando se dirigieron al carpintero para pagarle su salario y darle la enhorabuena, este personaje había desaparecido. El carpintero no estaba en la capilla, como tampoco su humilde burro y sus herramientas. Cuentan que todo parecía como si no hubiera estado nunca ese peculiar y misterioso hombre en dicha capilla. Buscaron por todos los rincones del lugar santo, como también en las inmediaciones, y no se encontró rastro del carpintero. Muchas hermanas incluso se dirigieron a personas del entorno del convento para poder sacar alguna información sobre el susodicho, pero nadie lo había visto. Con el paso del tiempo, aquel hombre que tocó en un principio la puerta de la capilla buscando un trabajo, se fue convirtiendo en un fantasma.

Los acontecimientos pronto se fueron difundiendo por toda la región, llegando el pueblo a dar diversas soluciones de lo ocurrido. Pero la solución que más ha ahondado, es que el mismo San José, al que las hermanas habían pedido con fervor su intervención, bajó de las alturas para darles esperanza y soluciones a estas humildes hermanas. A día de hoy se sigue considerando esta opción como la más creíble, pues los estudios llevados y las informaciones recogidas sobre la dicha escalera, nos conducen a ello.

La escalera se dice que no fue construida con clavos, sólo clavijas de madera. También consta de giros de 360 grados sin medios visibles de apoyo. Tiene 7 metros de hermosa altura y un curioso dato, 33 escalones, la edad de Cristo. No sólo el tipo de construcción es por lo menos curiosa o misteriosa, sino también sus  materiales, pues la madera no es una madera que se dé en la región, por lo que hace que pensar otra vez en un acto, cuanto menos enigmático.

Se han realizado películas, escritos e incluso programas de televisión sobre la que muchos llaman y con razón, “La misteriosa Escalera de Loretto”.

Actualmente, la capilla es una capilla para bodas y un pequeño museo abierto al público. Para que todos puedan ver la milagrosa obra de aquel hombre humilde que un día tocó la puerta en compañía de un burro, pidiendo trabajo y que, al realizarlo, simplemente dejó su agradecimiento en aquella hermosa obra dada al mundo.

San José Carpintero

La Mansión Winchester

Winchester House

Un clásico de las historias de terror y misterio es, sin duda, las casas encantadas o malditas. Seguramente ustedes puedan recordar el nombre de unas cuantas al leer estas primeras líneas. La temática es diversa, desde casas construidas en suelo sagrado, hasta encontrarnos asesinatos y ritos macabros que han marcado los venideros días de dicha construcción.

Esta historia, la historia de la Mansión Winchester, es una historia de amor, dolor, y locura, pero ante todo es historia. Hay que dirigirse pasando el frío Océano Atlántico hasta Estados Unidos, más concretamente a San José (California). Es en este lugar, donde, en 1881, comienza a fraguarse la macabra y maldita historia de la Mansión Winchester. La familia Winchester era una de las más famosas de Estados Unidos, como también del mundo entero. Su fama se debía al invento del famoso rifle Winchester. Rifle que había traído un cambio radical en los conflictos armados de la época, como también había traído a la familia una gran reputación y una elevada cantidad de dinero. Pero toda esta historia de ganancias y alegrías no duraría mucho, ya que se cernía sobre ellos lo que muchos investigadores han definido como la maldición de los Winchester.

El matrimonio de los Winchester, por aquel entonces, se componía de William Wirt Winchester, el padre, Sarah Winchester, la madre y una hija, Annie. Todo parecía ir perfectamente hasta que en 1866 la pequeña deFamilia Winchester los Winchester fallece. El ambiente familiar que se vive en esos momentos fue de un dolor intenso por su pérdida, pero no iba a ser lo único. Pronto, la familia Winchester volvería a ser azotada por el dolor. En 1881, William también encuentra la muerte, dejando a Sarah en una situación que nadie pudiera haberse imaginado años antes. Su marido y su amada hija habían muerto, dejándola sola, con un corazón roto por el dolor y con toda la fortuna de la familia. Una fortuna, que no traería más que mayor dolor en su vida.

La desesperación de Sarah en estos momentos es indescriptible. La depresión fue tal, que hasta estuvo en coma un tiempo. Todo lo que ella había planeado para ella y su familia, había quedado roto. La vida alegre, se había convertido en días viendo pasar las horas, esperando a que a ella también le llegue su momento para poder encontrarse con sus seres queridos. La casualidad hizo que esta tragedia familiar, pasara en los momentos en auge del espiritismo en Estados Unidos. Había cientos de personas, sobre todo en las clases altas de la sociedad, dispuesta a pagar por poder hablar con sus seres queridos, como también había otra gran cantidad de embaucadores dispuestos a recoger ese dinero y hacer fortuna con la desgracia de esta pobre gente. Esto fue lo que le pasaría por desgracia a Sarah, comenzando de este modo la Maldición de la familia Winchester.

Sarah pronto contacto con diversos médiums de la zona, para poder llegar a hablar con su pequeña Annie y su marido William. Anhelaba poder saber de ellos y poder quedarse tranquila sabiendo que estaban bien en la otra vida. Esta obsesión por saber de sus seres queridos atrajo a muchos estafadores, que viendo su caso y su dinero, vieron en ella un filón de oro por explotar. Uno de estos médium se hizo gran amigo de ella y pronto quiso interesarse de manera lucrativa y malvada por su triste historia. Le comentó a Sarah que todos los males acontecidos en su familia, venía de una oscura maldición realizada sobre su familia por crear los rifles Winchester. Los espíritus de las personas matadas por las balas de sus rifles, clamaban venganza y de ahí venía todo su mal. Sarah en un estado ya de casi locura, no tuvo que pensar mucho, había encontrado la causa de los males. La maldición pronto tomaría forma por sí misma.

El plan para el médium y sus cómplices iba viento en popa, Sarah de edad ya mayor y casi entrada en la locura haría todo lo que ellos, los llamados expertos, pidieran que hiciese. Para ellos, Sarah no era una historia de dolor, sino 20 millones de dólares que podían obtener.

El grupo de farsantes dirigido por el médium, pronto pidió a la viuda sumas grandes de dinero por sus servicios y también, la petición de los espíritus por que construyera una gran mansión, la cual tendría que estar en permanente construcción las 24 horas del día. Nunca podía parar de construirse esa casa, que los espíritus habían pedido desde el más allá.

Todo salía a pedir de boca para el grupo de farsantes, pues la viuda pronto compró un gran terreno en San José, California y mandó comenzar la obra. Ella dedicaría toda su vida restante a complacer los mandatos de los espíritus, bajo amenaza de que si no cumplía algo ellos la castigarían, pero por otro lado tenía que seguir pagando a estos farsantes que día a día, por el bien de Sarah, le iban diciendo directrices de aquellos fantasmas. Fueron 38 años, en los que la viuda Sarah se encontró construyendo una casa, para nadie, pagando a unas personas que no hablaban con nadie y menos con fantasmas. Cada día ella tuvo que soportar ver pasar a cuadrillas y personal diverso por sus pasillos, haciendo una u otra labor de construcción en su hogar maldito. Llego a tener una altura de siete plantas y cientos de habitaciones. Ni el terremoto de 1906 pudo parar su construcción, solamente modificó los planos adaptándola a cuatro.

La Mansión Winchester

Fue tal la obsesión por la construcción, que cuando ya no fueron posibles ampliaciones o nuevas construcciones en el exterior, se hacían reformas dentro de la casa absurdas y con descabellados elementos o secciones. Actualmente hay que tener cuidado de entrar en dicha casa sin un guía que nos muestre el camino o alguien que conozca la casa, pues es un verdadero laberinto. En ella se ven escaleras que suben o bajan,  que al llegar a la planta dan a una puerta que nos remite a otra escalera, o simplemente puertas que no dan a ninguna parte. Hay muros que cortan pasillos y pasillos que no tienen fin.

Historia de la MANSION WINCHESTER Winchester House Casa Winchester

Escaleras Masión WinchesterWinchester Mystery House Winchester

Mansión de la familia Winchester Fantasmas

En la actualidad, la casa consta de 160 habitaciones, 6 cocinas de gran tamaño, 13 baños y diversos salones que hacen de conexión a esos largos y fríos pasillos. Sin duda, la casa cobró vida en la locura de la mente de Sarah, alimentada por las malas intenciones de estos personajes oscuros. La casa y su construcción eran una misma persona, a la que Sarah se vio obligada a alimentar, a base de ladrillo y dinero.

A los 83 años de edad, Sarah dejo el mundo de los vivos, para encontrarse con sus ansiados seres queridos. No sabemos si ellos estaban allí esperándola, no sabemos si ellos fueron verdaderamente los que querían que construyera esa casa para morar en ella los tres juntos en su reencuentro. Lo que sí sabemos, es que la locura le hizo construir una de las mayores mansiones de la época, valorada en esa época en 5 millones de dólares.

Finalmente, su sobrina pudo venderla a un inversor por tan sólo 135.000 dólares. Este si supo sacar partido a la locura de los Winchester y actualmente es una de las casas encantadas que más visita tiene en Estados Unidos.

Es sin duda la historia de una casa nacida de la locura, enferma desde sus cimientos, en donde el cuerdo se convierte en desequilibrado y en donde la locura de Sarah, encontró la cordura…

La misteriosa fuga de Alcatraz

Para muchos posiblemente la cárcel más dura y inhumana sobre la faz de la tierra, para otros el azote contra el mal, Alcatraz. Sin duda todo lo relacionado con esta cárcel lleva consigo un halo de misterio con grandes dosis de drama y sufrimiento. La isla donde se sitúa Alcatraz se encuentra ubicada en la Bahía de San Francisco. Fue descubierta por el español Juan Manuel de Ayala en 1775.  Por el gran número de aves de tipo Alcatraces que se encontraban en ella, pronto se le dio el nombre al enclave de “La Isla de los Alcatraces”, que posteriormente dará nombre a la isla y a la futura prisión que en ella se asentaría. Posteriormente la isla fue a parar a manos de Julien Workman, este por mediación del gobierno mexicano, construyó el faro de la isla, siendo este el primer edificio de gran tamaño e importancia situado en el enclave de tierra de la bahía de San Francisco. En el siglo XIX, más concretamente en 1848 la isla y todo lo que hay en ella, pasan a manos del gobierno de los Estados Unidos, siendo para Estados Unidos un gran enclave en la guerra civil americana. Hasta este lugar  cientos de barcos llevaron a prisioneros del bando  confederado, como también a  enemigos del estado en esos momentos  convulsos. La isla pronto se convirtió en una auténtica fortaleza militar. Este es el motivo por el cual la prisión “moderna” de Alcatraz se situaría en este enclave. La lejanía con la costa, el difícil acceso y salida de ella, como también la base de unas instalaciones  sólidas, hicieron que este lugar fuera el elegido.

Prision de Alcatraz

Cientos de presos dieron con sus huesos en Alcatraz. Fue creada para que la sociedad viera que el individuo de la sociedad que se saliese del código de conducta establecido sería duramente castigado, un castigo que pudiera conllevarle la pena de su misma vida. El 12 de Octubre de 1933 el Departamento de Justicia de los Est.Unidos adquirió la propiedad de la isla. Esta en 1934 se convirtió en prisión federal, comenzando una andadura como prisión durante 29 años. Por ella no solamente pasaron delincuentes comunes, que no fueron pocos, sino también para dar ejemplo a la sociedad americana y dar prestigio a la prisión, también se constata que en ella delincuentes importantes como, Al Capone o Robert Franklin (más conocido como “Hombre pájaro”) dieron con sus huesos en las oscuras celdas húmedas de Alcatraz, su nueva  casa.

No sólo vivían en la isla los presos, sino que también se destinó alojamiento para el personal de seguridad y sus familias, siendo la isla una pequeña ciudad situada en la bahía de San Francisco. Una pequeña ciudad sólo conectada con el mundo exterior por un pequeño barco que hacía la travesía de tierra firme hasta ella, para llevar provisiones, presos o simplemente para que estas familias pudieran pasar un rato despejadas en las iluminadas calles centrales de San Francisco, antes de volver a la oscura isla.

Pero los verdaderos inquilinos forzosos interesantes de Alcatraz  se encuentran en la noche fría y oscura del 11 de Junio de 1962. Esta noche pasaría a la historia no sólo de Alcatraz, sino también de Est.Unidos. Esa noche John Anglin, Clarance Anglin y Frank Morris, pasaron de ser prisioneros de una de las mayores cárceles de seguridad del mundo, a simplemente ser fantasmas.

Estos presos llevaban ya tiempo planeando su fuga, pero es en Mayo de ese mismo año cuando dejan todo atado y bien atado, para poder salir de esas paredes inexpugnables. El 11 de Junio de 1962  todo parecía normal a ojos de los guardias, pero lo que ellos no sabían, es que estarían a pocas horas de contemplar la fuga más misteriosa de toda la historia de Alcatraz. Ese día se cernió sobre Alcatraz una noche cerrada y fría, algo habitual en la isla. Los presos como era costumbre habían ya cenado y se les había dirigido a sus celdas para el habitual conteo de presos. Esa sería la última vez que los guardias y compañeros de  John, Clarance y Frank verían los rostros de estos presos, pues estaban a pocos minutos de desvanecerse como arte de magia. Las rejas sonaron como cada noche al cerrarse, cerrándose con ellas el misterio que en 3 de sus celdas  aguardaba.  Apagadas las luces, el grupo de 3 comenzó a actuar. Todos eran necesarios en la huida, pues no era fácil el camino de su pequeña celda, hasta la gran libertad que les esperaba. Durante meses habían conseguido sacar cucharas y cuchillos de la cocina de la prisión, algo que les serviría para excavar un largo túnel, así como también herramientas de defensa si eran sorprendidos por los guardias. Pero no sólo su ingenio terminaba en aquí, sino que era sólo el principio. También consiguieron impermeables, aproximadamente unos 50. Con estos abrigos para la lluvia realizaron una precaria pero necesaria balsa para poder salir de la isla. Una salida que sería por mar, un mar frío y con agua gélido, ya que Alcatraz estaba rodeada por todos lados por agua. Tenían que dejar todo atado y bien atado, por este motivo no podían simplemente fugarse de sus celdas dejándolas vacías, esto pronto sacaría a relucir la huída y haría comenzar la persecución lo más antes posible. De tal modo que durante meses, estos presos se dedicaron, no sólo a excavar un túnel o crear una balsa, sino que también a realizar cabezas  para poder dejarlas arropadas dentro de sus camas.

Con todo listo se introdujeron en el túnel realizado por ellos, llegaron  hasta el pasillo de mantenimiento y de ahí al tejado. En el tejado utilizaron las tuberías para bajar hasta el suelo. Ahora sólo les separaba de la libertad unas vallas metálicas y un mar gélido. Toda esta huída estaba cargada de gran tensión, pues si eran descubiertos, una bala del guardia que estuviera de guardia acabaría con ellos. Las órdenes eran claras, no dejar a nadie escapar de Alcatraz. La suerte estaba del lado de los presos y después de una increíble pero cierta fuga, llegaron a la orilla de Alcatraz sin ser vistos por ningún guardia de prisiones. Pero la odisea no terminaba allí, ahora les esperaba un mar gélido, que en pocos minutos podía matar a un hombre si las cosas saliesen mal. Una de las historias oscuras cernida sobre Alcatraz y sus métodos, decía que la prisión siempre tenía el agua de las duchas a altas temperaturas, haciendo que el reo se acostumbrara a una temperatura caliente y sostenible, algo que al contacto con esta agua gélida haría que  el reo  por el contraste entrara en shock. Este sería uno de los métodos que según cuentan a lo largo de los tiempos, se hubieran utilizado diariamente entre esos muros. Pero volviendo a esta huida, ellos lo sabía, sabían que el mar era el último escollo por pasar, pero un escollo que podría matarlos, pues como se dice:

“Dios perdona siempre, el hombre a veces, la naturaleza nunca”

Pronto comenzaron a inflar la artesanal barca hecha con los abrigos impermeables conseguidos con anterioridad por ellos. Eran tan ingeniosos que utilizaron un instrumento musical modificado, para inflar dicha barca en pocos minutos. Hasta ahí puede saberse de ellos, acto seguido tiraron el bote al mar subiéndose todos y desaparecieron…..

El misterio de estos presos aún hoy se investiga, nadie sabe si lograron sobrevivir o murieron en el intento. ¿Murieron todos? ¿Alguno se salvo? ¿Su libertad terminó en el fondo del mar?

Al día siguiente el mismo FBI comenzó una minuciosa búsqueda de los fugitivos, pero nada de ellos se supo. En las cercanías de la costa no se anotaron denuncias por robo de coches, ropa o dinero. Lo único que pudieron hallar como pista, es el bolso realizado con impermeables encontrado en una de las playas más cercanas a la prisión. Ante todo el revuelo acontecido por esta “exitosa” huída, pronto el FBI decidió agarrarse a la hipótesis de que murieron en las aguas frías de la Bahía, pero lo cierto es que no se encontraron ningún cuerpo o prueba de ello, por lo que  tampoco se pudo cerrar el caso de una manera tajante. Muchas teorías se ha cernido sobre lo acontecido esa noche, una de ellas indica que lograron salvarse y huir, dos de los presos, Frank y Clarence, pero que John trágicamente murió en aquellas aguas. La teoría más positiva para estos presos, es la que  da como exitosa la huída de los 3 y que hoy en día poco a poco tiene más peso entre muchos estudiosos del tema, que intentan desmarcarse de la versión oficial sin pruebas.

Van camino de cumplirse 50 años de la fuga más sorprendente y misteriosa que se vivió no sólo en Alcatraz, sino en todo el sistema penitenciario de Estados Unidos. Estas personas, fantasmas para algunos, pudieron morir en aquellas aguas frías, como también pueden ser, si viven en Estados Unidos, sus propios vecinos o simplemente la persona que estaba delante suya en el supermercado. Fotos judiciales realizadas con motivo del aniversario de la fuga, nos muestran cómo  serían estas personas a día de hoy.

Fuga misteriosa de la prision de Alcatraz

Ellos se desvanecieron por ansiar su libertad, dejando tras sus huellas un misterio aun encerrado en aquella oscura y fría noche del 11 de Junio de 1962……

 

 

La última copa de Edgar Allan Poe..

“No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que lo fuera hace 6000 años.”

Esta es la historia de unos de los grandes de la literatura americana, uno de tantos grandes personajes de la historia mundial, del que se le conocen muchas cosas buenas pero no tantos otras vivencias tan buenas. Edgar Allan Poe, el brillante escritor americano, nació  en la ciudad de Boston en el año del Señor de 1809. Sus progenitores se dedicaban al espectáculo, de este modo hacían actuaciones cómicas de un lado para otro de Estados Unidos para poder salir adelante de la forma más honrada posible. Tiempos difíciles que  pronto se echaron encima del pequeño Edgar, ya que  en su infancia tendría que soportar la pérdida de sus progenitores quedándose huérfano.

Aun con este comienzo, la vida volvía a darle otra nueva oportunidad al pequeño Edgar. Una familia americana adinerada pronto se hizo cargo del pequeño, eran los Allan,  John y Frances Allan. Esta adinerada familia vivía en Richmond, Virginia. Su infancia, aun así, no fue todo color de rosas, de tal modo el pequeño Allan tuvo que adaptarse no sólo a su nuevo entorno, sino también a estas nuevas personas que le habían dado cobijo en su hogar. Esta fue la tarea más dura en la vida social de Edgar, su nuevo padre quería para el muchacho un futuro un tanto distinto al que Edgar quería.  También dificultó mucho la relación con su padre, el hecho de que Edgar prontamente se iniciara en el juego y, con éste, se enganchara a la bebida. Por todo esto Edgar decidió viajar y trasladarse a vivir a su ciudad de nacimiento, Boston.

Poe eligió para él una nueva vida, pero también eligió cambiar la riqueza y la buena vida con sus padres adoptivos por una nueva etapa marcada por el poco dinero y la supervivencia. Su vida fue todo un cúmulo de cosas, trabajó desde literario, periodista y hasta militar, enrolándose en el ejército americano por un período corto de tiempo. Por todo ello, viajó mucho por la América de principios del XIX. Una América que nunca supo adaptarse a la literatura de Allan y a la que Allan nunca supo integrarse. No eran buenos tiempos para la escritura, sino para la forja de un gran estado, el americano.

Sus escritos, sus cuentos y su poesía eran de otros tiempos, como relataba Cortázar, amigo de Edgar. Aún de este modo, la vida ponía a su lado a una compañera, su prima Virginia Clemm, con la que se casaría contando ella con tan sólo 13 años de edad en 1835, Baltimore. Justo 10 años después de esa boda es el célebre poema de  Edgar, “El cuervo”. Este título parecía darle una señal a Edgar, ya que dos años más tarde su mujer moría de tuberculosis, dejándolo sólo y con una gran pena. Desde ese momento, Edgar Allan Poe comienza su declive como persona. Comienza a beber y a tener una vida insana de taberna entregada a una muerte pronta. Muerte de la cual en su vida se relatan episodios de  alucinaciones. Todo parecía ir encaminado a un siniestro final del escritor en esta vida, pero lo cierto es que la vida volvió a ponerle un atisbo de esperanza, esperanza que con los hechos transcurridos en el final de su vida, más bien se encaminó a un final misterioso y del que hoy en día nada se sabe.Ciudad de Baltimore siglo XIX

Conoce a una rica dama de la ciudad, con la cual comienza un nuevo romance que parece que va a terminar en boda. Es en estos momentos cuando Edgar recupera el rumbo  de su vida y parece aparcar todo lo malo vivido. Los amigos de Edgar comentaban que estaba alegre, cambiado y sobre todo tranquilo. La vida le estaba dando la paz tan deseada por él en todo este tiempo, una paz que pronto se convirtió en tinieblas. Allan ya no bebía, había prometido que la bebida era parte de su pasado y que no quería volver a ese tiempo oscuro, abriéndose a la nueva luz que le ponía la vida por delante. Pero esta luz se fue apagando poco a poco hasta convertirse en oscuridad.

Un par de semanas antes de la tan ansiada boda, Edgar decide salir de su casa para no volver nunca más. Los amigos de Edgar y su futura mujer lo buscaron por todos los rincones de la ciudad, hasta que finalmente se lo encontraron en la puerta de una taberna, tirado en la calle y con ropas sucias que no eran las suyas. Los testigos allí encontrados testificaron que al encontrar a Edgar no olieron alcohol, algo sumamente raro al estar tirado y sin sus ropas a las puertas de una taberna.

Buscaban a un hombre nuevo, un hombre optimista con el nuevo cambio que le había dado la vida, un hombre alegre, y se encontraron a una persona con ropas sucias, que no sabía dónde estaba y que misteriosamente tenía delirios…

Nada más se supo de lo ocurrido en esos días y hasta día de hoy, no se sabe  nada de los días antes de la muerte de Edgar Allan Poe, ni tampoco del misterio de su muerte. Pues cuatro días después, el  7 de Octubre de 1849, sus ojos y su mente se apagaron definitivamente entre delirios y gritos, dejando la paz tan ansiada a su cuerpo que el mismo quería.

Muchos han intentado dar una versión al final de su vida, para aclarar lo ocurrido, cólera, alcoholismo o incluso que no estaba entusiasmado con esta nueva vida que iba a comenzar, pero lo cierto, lo único que podemos ver de todo esto, es que el escritor del romanticismo oscuro, de terror y misterio, se fue dejándonos su último libro de amor y oscuridad….

Su misteriosa muerte

Edgar Allan Poe firma en fondo negro

Las misteriosas desapariciones del “Triángulo de Bennington”

En la zona de Vermont, situada en Nueva Inglaterra, Estados Unidos, podemos encontrarnos el llamado “triángulo de Bennington”. Este lugar es una zona con densos bosques verdes que, a cualquier visitante que se adentre en la zona, puede resultar maravilloso, una simple muestra de la fuerza de la naturaleza. Pero como todo lo creado por la naturaleza, aguarda en su interior un misterio. Por algunas razones que hasta ahora no se han descubierto se han dado desapariciones de personas de una forma enigmática. Estas enigmáticas desapariciones de personas se dieron en un corto período en el tiempo, desde 1945 hasta 1950 y sólo los meses comprendidos, entre Octubre, Noviembre y Diciembre. Las personas que se adentraron y nunca volvieron a salir de ese salvaje pulmón verde, eran personas de diferentes edades, sexos y lugares.

La primera víctima del llamado “Triángulo de Bennington” data de 1945 y se cierne sobre la persona de Henry MacDovell. Esta persona estaba recluido en un manicomio, por culpa de causar la muerte de otro hombre. Henry MacDovell se fugó del centro para nunca más dar señales de vida. Hasta este punto todo puede resultar normal, un prófugo de la justicia siempre hace lo posible para no ser encontrados por los agentes de la ley, pero en cuanto vamos conociendo aún más las misteriosas historias de desapariciones acontecidas en la zona nos hace pensar cada vez más que esta primera persona pudo ser  el primer protagonista de estas enigmáticas desapariciones.

 

Trágicamente, esta no fue ni la primera ni la última víctima. El 12 de Noviembre de 1945, el experimentado guía de montaña,  Middie Rivers, también desapareció misteriosamente en la zona. Lo misterioso de esta desaparición fue que  desapareció llevando a un grupo de turistas que realizaban senderismo en la zona, cuando volvían de regreso a su campamento. Como persona entendida y conocedora de estos parajes naturales, Middie Rivers, en la marcha de vuelta al campamento iba por delante de los turistas que hacían senderismo por la zona. En este regreso, cerca de la carretera de Long Trail, simplemente desapareció. Nunca se pudo averiguar nada más sobre su desaparición, así como tampoco se pudo  encontrar sus restos, o alguna pista sobre su desaparición. La policía realizó búsquedas en la zona durante días y apoyados por voluntarios, pero poco se pudo aclarar de su misteriosa desaparición.

 

En 1946, el día 1 de Diciembre, el bosque volvió a cobrarse otra desaparición, esta vez la desgracia se cernió sobre una estudiante de 18 años, Paula Welden. Esta joven, amante de la naturaleza se adentró dentro del bosque para hacer senderismo en la zona. Esto es lo único que se sabe de esta joven de 18 años, nunca más se supo de ella, como tampoco se han encontrado nunca restos o señales, tanto de ella, como de sus objetos.

Junto con estas primeras desapariciones misteriosas, pronto el lugar comenzó a tener la marca del misterio y junto a ella habladurías e historias, muchas de ellas aún sin verificar. Una de estas historias que se han envuelto sobre este lugar, es la desaparición de 3 cazadores en una jornada de caza, en 1949. Cuentan que estos cazadores  se adentraron en una jornada de caza en el lugar, pero que nunca volvieron de dicha cacería. Cierta o no esta historia, se ha añadido a la historia misteriosa de desapariciones de Bennington.

 

Esta historia puede o no ser creída, ciertamente no hay documento, ni se conoce por ahora testigo alguno de ella, que pudiera dar a ver que aquellos tres cazadores se adentraron en el bosque para nunca volver. De la historia que sí hay constancia, es de la del 1 de Diciembre de 1949. Ese día James E. Tetford desapareció misteriosamente en el Bennington. Esta nueva desaparición es, sin duda, una de las más enigmáticas y sorprendentes acontecidas en dicho lugar. Esta vez no se encontraba deambulando por el bosque en solitario, ni tampoco en un campamento en el interior del bosque, sino algo sorprendente, en un autobús. Desapareció mientras estaba sentado en un autobús que circulaba por la zona de bosques. A simple vista parece surrealista, pero todo los ocupantes del autobús testificaron a la policía del lugar, que aquel señor al que buscaban, James E. Tetdford, estaba sentado todo el viaje, pero al llegar a la última parada del recorrido, simplemente ya no estaba. Había desaparecido sin dejar ningún rastro, señal u otra cosa.

 

Aún siendo ésta la desaparición más surrealista de todas hasta ahora, no acaba en este señor la lista de personas que se acercaron al bosque y nunca más fueron vistas. El 12 de Octubre  de 1950, un niño de tan sólo 8 años de edad, Paul Jepson, desapareció, mientras su madre hacía las tareas domésticas del hogar en donde vivían. La madre declaró que el niño simplemente desapareció de su vista para nunca más ser visto. Ante esta nueva desaparición, la policía del lugar  decidió comenzar una nueva búsqueda, pero esta vez acompañada y ayudada por perros, que  facilitarían mucho más la búsqueda del joven. Los perros rastrearon la zona adentrándose en lo más hondo del bosque, pero no dieron con el joven. Llegaron hasta una autopista cercana al lugar, lo que dio a entender a la policía que pudo ser secuestrado, llevado por el bosque hasta la autopista cercana e introducido en un vehículo. Esta fue la versión que pudieron dar a la desaparición de Paul Jepson, aunque no hay nada que  justifique esta versión, ya que como pasa en los casos anteriores, nunca se encontró ningún rastro del niño, así como  tampoco de sus ropas u objetos.

 

El último nombre a la lista de desapariciones fue la de Frieda Langer, la cual desapareció el 28 de Octubre de 1950. Esta mujer iba con un primo suyo de senderismo por el bosque cuando tropezó y se manchó la ropa al caer en una zona fangosa. Ante esta situación decidió volver al campamento para secarse y cambiarse de ropa, para proseguir con la búsqueda. Su primo decidió esperarla en el lugar de los hechos, lugar al que nunca regresó Freida Langer. Cuando su primo volvió al campamento para saber si ella estaba allí, resultó que ella nunca regresó al campamento a cambiarse de ropa.ro del niño, asn los casos anteriores, nunca se encontrtopista cercana e introducido en un vehbosque y nunca mue, sino al

Esta vez la policía llevó un estricto y exhaustivo plan de búsqueda. Se utilizaron no sólo personal de la policía, sino también se pidió ayuda a los militares, como también a voluntarios. La búsqueda no sólo fue por tierra, sino que se utilizaron medios aéreos, para poder peinar mejor la zona. Aún con todo esto, no se pudo saber nada del paradero de Freida Langer. Hasta después de 7 meses más tardes, cuando se encontró el cuerpo de la muchacha en un  descampado, que curiosamente había sido peinado y analizado anteriormente por la policía y militares, sin que hubieran encontrado ni rastro de la joven. Los restos  señalaban que el cuerpo había estado al aire libre y por esas causas, más el tiempo que había sido expuesto en esos montes, no se pudo aclarar las causas de la muerte de la joven.

 

Esta fue la última víctima que se ha cobrado el llamado “Triángulo de Bennington” en Nueva Inglaterra, Estados Unidos. Muchas teorías se han dado a lo largo de los años sobre lo sucedido, tanto por investigadores como por la propia gente del lugar. Una de ella  es la que acusa de las desapariciones  a la presencia de un posible asesino en serie en dicho lugar, en esas concretas fechas. Esta teoría a simple vista tiene buenas opciones para ser la aceptada, pero los investigadores más especializados y la policía del caso, la pone en cuarentena, pues no es muy común que un asesino en serie, tenga una gran variedad en escoger sus víctimas. Suelen ser siempre del mismo sexo o de la misma edad, tienen siempre un patrón, algo que en este caso no se cumple. Son personas de diferente sexo y edad.

 

Otra teoría dada  por personas que conocen el terreno, puede dar al causante de las desapariciones a la misma naturaleza de la zona. Viendo como las desapariciones se dan en invierno, es probable que el bosque estuviera cubierto por hojarasca, cubriendo todo el suelo y ocultando trampas naturales del terreno, como pueden ser zanjas, pozos o terrenos resbaladizos.

 

A día de hoy, no se han dado más desapariciones en el “Triángulo de Bennington”, como tampoco se ha podido saber más sobre las misteriosas y enigmáticas desapariciones en la zona de estas personas. Sólo se sabe que aquellas personas se adentraron o se acercaron al bosque y nunca regresaron.

La desaparición de la colonia inglesa Roanoke

Esta historia de la desaparición  de la colonia inglesa de Roanoke, está enmarcada  en el período de colonización por parte de Inglaterra de nuevos territorios en el siglo XVIII. No es una colonización más de un nuevo territorio por colonos europeos en el nuevo continente. Tiene un hilo de misterio, sobre todo por lo que les pudo ocurrir a esos mismos colonos.

Inglaterra comenzó a colonizar las costas de América relativamente temprano. Uno de estos asentamientos era la colonia de Roanoke. Se componía  de 117 colonos, entre los que había hombres, mujeres y niños. Sir Walter Raleigh organizó y preparó esta expedición pidiendo consentimiento real  a la reina, la cual aceptaría la propuesta de éste. Los exploradores ingleses en el terreno aconsejaron a Sir Walter, que lo idóneo era asentar a estos nuevos colonos en la isla de Roanoke, cercana a lo que es hoy Carolina del Norte. Una de sus ventajas que hicieron pensar en la ubicación del asentamiento en esta isla era su clima, un clima muy favorable y  benigno.  En 1586, un primer contingente de colonos tocó por primera vez esta isla, eran colonos esperanzados en comenzar una nueva vida, en un mundo que aún tenía mucho que ofrecer al hombre. Este grupo de primeros colonos, lo componían 75 hombres. Con el transcurso del tiempo en la isla, estos primeros colonos comenzaron a llevar represalias contra los nativos del lugar, algo que sin duda traería problemas. En un entorno totalmente desconocido, como era el nuevo continente, pronto sintieron estos  75 hombres que sus días en este nuevo edén estaban ya contados. Por esta razón decidieron abandonar el asentamiento y pedir ayuda al corsario Francis Drake. Éste accedió a llevar a los colonos a Inglaterra, dando a ver en la isla el fracaso de esta primera colonización.

Sir Walter ante esto, no pudo hacer otra cosa que rápidamente comenzar a organizar una nueva colonización del lugar, ya que el permiso de la reina que le había dando anteriormente tenía una caducidad de diez años solamente. Esta vez el número de colonos aumentaría hasta alcanzar la cifra de 117 personas, compuesto este número de personas por hombres, mujeres y niños. Todo parecía ir marchando bien, incluso un artista de la época se puso al frente de la expedición, John White. Éste era un gran amigo suyo, e incluso participó en el viaje de exploración a la zona en los primeros momentos. Junto a este artista, se embarcaría su hija  Eleanor Dare, la cual estaba embarazada y también embarcó a la aventura su yerno. Eleanor Dare, más tarde daría a luz en la misma isla.

John White se erigió como el gobernador de la expedición y de la futura colonia. Sus primeras medidas al llegar fueron la de tratar con respeto a las poblaciones indígenas de la zona y volver a  tener lazos de amistad con ellas, rotos anteriormente por los primeros colonos. Era una visión, la de White, de paz y de restauración de la armonía de las relaciones entre colonos y indígenas, algo que sabía que era fundamental  para que la colonia inglesa prosperase en el tiempo. Estos intentos por convencer a los poblados indígenas del lugar, de que ellos eran distintos a los anteriores colonos y que trabajarían por mantener un clima de respeto y cordialidad, no fueron bien acogidos por los autóctonos del lugar. Esto, sin duda, provocaría un sentimiento de  inseguridad en este aún precario poblado. Junto a esta inseguridad, los escritos nos hablan de cómo estos primeros colonos pronto además de sentirse inseguros comenzaron a tener hambre. Los alimentos poco a poco fueron escaseando y con ello fue engrandeciéndose  el malestar de estos colonos.

Ante esta situación, White considera oportuno regresar a Inglaterra para pedir ayuda y víveres con los que poder dar de comer a los colonos. La situación tendría que ser muy desesperada, ya que White y la tripulación del navío que los llevaría a casa, se jugaron la vida en el intento, ya que para esa época del año, era muy desaconsejable cruzar el Atlántico. Al llegar a Inglaterra este  grupo de colonos pidiendo ayuda, se enteran que la guerra con España había comenzado, lo que le hizo no poder volver a Roanoke, hasta tres años después de tocar Inglaterra.

Este nuevo viaje que emprenderían hacia la isla de Roanoke, iba a ser sin duda alguna uno de los viajes más misteriosos no sólo de sus vidas, sino de toda la colonización inglesa en el Nuevo Mundo. Cuando tocan tierra en la isla y van camino al poblado, sus ojos no podían creer lo que veían. Absolutamente todo el poblado estaba vacío, las casas desmontadas, los utensilios dejados, ni rastro de hombres, ganado, etc. Parecía como si por arte de magia, todos los colonos hubieran desaparecido y con ellos el poblado. Pronto el grupo comenzó a tener intriga por lo que veían sus ojos, un misterio que no hizo más que agrandarse cuando avistaron lo que sería el mayor de los misterios encontrados. Alguien había dejado en un poste del poblado una señal, algo escrito, un mensaje… “CROATOAN”.

Esas fueron las palabras que estos colonos habían encontrado en forma de mensaje en un árbol del poblado. Nada se sabían de ellas, ni su significado ni tan siquiera el autor, sólo se sabía que quien dejó esa señal había vivido lo que allí había pasado. A unos metros más al fondo de aquel poste, se encontró grabada en un árbol la palabra “CRO”. Recordando las normas dadas en este nuevo asentamiento así como también los vecinos de estos y sus relaciones, llegaron a la conclusión que este nombre, “CROATOAN”, era dado a una tribu amistosa que vivía cerca del poblado. Se comenzaba a esclarecer todo este misterio, un misterio que pudo llegar a resolverse al encontrar una cruz maltesa grabada. Esto era una señal que aprendieron los colonos del lugar, para avisar de un posible ataque a la colonia.Ante estos restos encontrados por la expedición de salvamento, White pronto quiso llegar al poblado de los CROATOAN y poder ver de nuevo a su hija, como también al hijo de esta, su nieto. Lo cierto es que sus ganas de volver a ver a su familia no fueron suficientes. Una gran tormenta se abalanzó sobre el poblado, poniendo en peligro a toda la expedición, incluido el barco que les había llevado a la isla. El capitán del navío advirtió a White, que tendrían que partir y salir cuanto antes del lugar si querían conservar sus vidas y la nave en buen estado para volver a casa. White partiría con el buque hacia Inglaterra, dejando en aquellas tierras su corazón y el amor por sus familiares. En 1606 moriría en Inglaterra sin saber nada de su familia y de lo que allí pasó en su ausencia.

Muchas teorías se han dando sobre lo ocurrido en la isla de Roanoke y sobre todo sobre el paradero de esos colonos. Algunas de ellas aseguraban que estos habrían sido sorprendidos por indígenas hostiles y ellos habrían matados a todos los colonos ingleses. Otra teoría que durante un tiempo se mantuvo fue la culpabilidad de la desaparición de estos colonos por los españoles, los cuales por venganza atacaron dicho poblado matando o esclavizando a toda la población del mismo. También se estudió la posibilidad de que estos colonos de la isla, al no ver que llegaba la expedición de ayuda de White, decidieran salir a mar abierto, algo que pudo ser su perdición. Si estas teorías fueran ciertas, hay un pequeño problema que no encuentra solución ni en una teoría ni en otra es, el porqué escribieron esas personas en la más pura desesperación y  nerviosismo las palabras “CROATOAN” en aquel poste, como también el grabado de la cruz maltesa y la palabra “Croa”…

Hay una teoría mucho más amable a la imaginación y factible actualmente. La teoría  de la huída a tierras interiores del continente por un ataque enemigo. En esta huída, el poblado amistoso de los Croa, habrían ayudado a los colonos a asentarse en sus dominios y con el paso del tiempo integrándolos en su entorno. Actualmente, se llevan estudios sobre los genes de los poblados indígenas de la zona, por si tuvieran algún parentesco con estos colonos ingleses.

Pero, sin duda, a todos se nos pasa por la mente, la posibilidad que este pueblo de los “CROATOAN” pudiera atacar al poblado inglés, al ver que estaban desabastecidos y con escasa resistencia. No hay que olvidar que, no esos mismos ingleses, sino compatriotas suyos anteriormente habían llevado a cabo acciones violentas contra ellos, lo que hubiera llevado al poblado indígena a tomar esta acción como venganza a lo que antaño hicieron los ingleses. A esta teoría se le añade el rango de intruso de estos colonos. Habían llegado a un lugar, el cual no era suyo y se habían asentado con sus propias costumbres y formas de vida, algo que chocaría con la mentalidad de la zona. Ante este ataque de venganza, los colonos sucumbieron ante el agresor indígena, no sin antes grabar el nombre de los que pudieron ser sus verdugos… “CROATOAN”.

El paso del tiempo avanza para todos, incluido sobre el misterio de lo acontecido en la isla de Roanoke, esperando que alguien aclare la desaparición de estas personas y el significado de aquellas palabras.

EL MISTERIOSO POZO DE LA ISLA DE OAK…

Cuando hablamos de islas en las que han estado tiempo en ellas piratas, siempre se nos vienen a la cabeza  tesoros escondidos en ellas, en cuevas, enterrados, con diversos mapas misteriosos y cientos de pruebas, así como trampas. Algo por el estilo le pasa a la isla OAK, situada en Canadá. Para adentrarnos en esta misteriosa historia, tenemos que remontarnos al verano de 1795. Es en este momento cuando tres adolescentes, John Smith, Daniel McGinnis y Anthony Vaughan, vieron en la isla un lugar  que les llamaba ciertamente la atención, un círculo de tierra que parecía estar removida. Encima de esta parcela de tierra se podía apreciar un roble del cual colgaban aparejos de un barco. Pronto comenzaron a excavar por la más mera curiosidad. Para sorpresa de los chicos, se encontraron piedras que habían sido puestas a propósito y de tipología extraña a las comunes de las islas. Habían sido puestas a conciencia por aquella persona que había hecho el agujero en la tierra.

Los chicos, comidos por la curiosidad, siguieron excavando y, al llegar a los 3 metros de profundidad, descubrieron como había una misteriosa plataforma de roble, puesta de una forma horizontal, claramente puesta a propósito por el autor del misterioso agujero. Rápidamente, comenzaron a quitar esos trozos de roble, pensando que bajo ellos estaría un tesoro esperándoles. Pero lo cierto es que todo comenzaba a tocar el velo del misterio, cuando descubrieron que ahí abajo no había nada.

El grupo, un poco confusos y ya cansados, decidieron seguir con su excavación de aquel agujero en el suelo, esperando encontrar alguna recompensa. A los 6 metros de aquel ya enigmático pozo encontraron otra plataforma de madera de roble. Es en este momento, después de 6 metros excavados, fue cuando comienzan a pensar en dejar aquel duro trabajo de excavación que no había dado ningún fruto, ni ninguna satisfacción. De este modo desisten y se marchan, viendo que no habían conseguido nada, sólo cansancio y perder el tiempo.

Ésta no iba a ser la última vez que vieran el pozo, pues desde ese momento en sus cabezas siempre estaba presente aquel enigmático pozo de la isla de Oak. De tal modo, como la curiosidad y el hombre van unidas, así como se atraen , decidieron  pocos años después , en 1803 introducirse en la expedición Onslow que, entre otras cosas, trataría de aclarar dicho asunto de aquella tierra removida que tantos quebraderos de cabeza les había dado y que no se podían quitar de la cabeza.

Lo cierto es que cada 3 metros de profundidad, en aquel ya no agujero, sino más bien pozo, se encontraba una plataforma de roble, no siempre puesta igual que la anterior. Cuando llegan a los 27 metros de profundidad, la cosa cambia, ya no es una plataforma de roble , sino una losa de un material muy raro, pórfido. Sin duda un material imposible de encontrar en la isla Oak y tampoco en toda Norteamérica. En esta losa se encontraba grabado un mensaje. Un mensaje escrito en un alfabeto desconocido y del que ningún miembro de la excavación tenía ninguna idea. Ante este misterio pronto comenzaron a salir las hipótesis de lo encontrado. Muchos decían que en ese mensaje decía que a unos metros más abajo, se encontraban millones de libras. Otros como el reputado profesor Barry Fell, experto en lenguas antiguas, se inclinó en la teoría de que pudiera ser un dialecto  copto del mediterráneo. Este mensaje tendría para él, un mensaje religioso y no estaría encaminado al descubrimiento de un tesoro. Gracias a esta teoría dada por el profesor, muchos pensaron que ahí abajo no estaría un tesoro monetario, sino más bien un tesoro  de otra tipología y con otro significado. Incluso se había barajado estar excavando la tumba de un personaje especial de la antigüedad. Sea lo que fuese lo que hubiera enterrado, se asomaban muchas preguntas a las mentes de aquellas personas que excavaban el pozo. Preguntas como:

¿Cuánta antigüedad puede tener lo enterrado? ¿Cuál fue la causa de trasladar el pórfido a este lugar tan alejado de la zona de extracción del material? ¿Por qué la insistencia de crear una barrera de troncos de robles cada 3 metros? ¿Qué era tan importante para esconderlo a tanta profundidad? …

A los 30-35 metros de profundidad, las excavaciones encontraron agua en el sustrato, algo que sin duda empeoraría la situación. Pero viendo que oscurecía, decidieron resolver el problema al día siguiente. Lo cierto es que esta decisión había sido una mala decisión, ya que al día siguiente el nivel del agua había subido 10 metros. Ante esto y viendo que no conseguían nada, la excavación se paro y se decidió dejar de excavar. No iba a ser esta vez, la última en excavarse el pozo de la isla de Oak. De tal modo se hicieron más expediciones, en las cuales participarían aquellos 3 jóvenes descubridores de este misterioso pozo. Pero lo cierto es que el enigma del pozo seguía estando, y no pudo ser resuelto e65n los años venideros.

Con el paso del tiempo, la isla y el pozo fueron dando su brazo a torcer y poco a poco fueron saliendo nuevos datos misteriosos. La playa cercana, la playa Smith´s Cove, se descubrió que era artificial. Ésta tendría construido un sistema de desagües que abastecían a túneles conectados con niveles más bajos incluso que el pozo. En esta misma playa, se han descubierto troncos con números romanos, lo que ha dado a pensar a historiadores y científicos que alguna población pudo llegar hasta estas costas y construir todo este entramado de canales, túneles y desagües. Muchas expediciones decidieron cortar el flujo de agua pero sus esfuerzos fueron en vano.

La excavación de 1849 utilizó maquinaria en la excavación. Esta maquinaria trajo a la superficie eslabones de una cadena de oro y un fragmento de pergamino. Todo esto no hizo más que traer más misterio a la zona. ¿Quién había habitado esa zona en tiempos de la antigüedad?  …

Ahora todo da un giro importante. Un giro por culpa del capataz Jame Pitblado. Éste robó algo que salía enganchado de la perforadora. Al ser visto por un compañero, éste le pidió que lo devolviera o que, por lo menos, diera fe de lo encontrado a todos. El capataz se negó y abandonó la isla. Rápidamente comenzó a intentar vender la pieza hallada en el pozo de Oak. Pero su vida estaría ya contada por aquello que había encontrado en las profundidades de la tierra. Fue víctima  de un oscuro y raro accidente laboral cercano al pozo. Algunos dicen que el capataz Jame Pitblando fue el primero de una lista de muertes producidas por lo que habitaba el pozo .En 1861, un trabajador también moriría por la explosión de una caldera, sumado así el número de víctimas del pozo. En 1879,  dos personas más sufrieron la misma suerte. En 1965, el pozo se cobró las últimas vidas humanas. Fueron cuatro y en el mismo día. Ante esto, se corrió la leyenda de que sólo se descubriría el misterio del pozo, cuando hubieran fallecido 7 personas. También, poco a poco, fueron dándose casos de apariciones extrañas rondando el pozo, así como sombras. Muchos incluso decían haber visto a soldados ingleses del siglo XVIII rondando por los alrededores de las excavaciones.

Los últimos restos encontrados datan de 1897 cuando se encontraron restos de pergamino y en 1967-1969 cuando fueron descubiertas maderas del siglo XVI y un pedazo de latón antiguo. Con los avances tecnológicos alcanzados por el hombre, parecía que la solución del misterio iba a tener una rápida solución. En 1972 con los avances de una cámara submarina, se logra captar lo que serían un par de cofres, una estructura laberíntica y lo que, a ojos de los investigadores, pudiera ser un cadáver. Pero poco más se ha sabido de este pozo y lo que hay en sus entrañas. A día de hoy se sabe que es imposible controlar las inundaciones y todo un misterio como llegar al final del pozo.

 

¿Se realizarán nuevas excavaciones en el pozo de la isla Oak? y algo más importante…… ¿Causará más muertes su excavación?